SMOKING
¿Qué no duele el corazón? Vaya que sí. Es un dolor lacerante, que te oprime el pecho y apenas puedes respirar, claro que duele y mucho. Karen lo sabía bien, su vida no había sido fácil, sin el amor de su vida y con su hijo en contra, intentaba continuar viviendo. El día a día resultaba insoportable, pero la noche aún era peor. Con insomnio, sin apetito, con cansancio extremo, en resumen sin ganas de vivir. Pensó en la muerte como algo recurrente, que incluso solucionaría su problema, la autoestima por los suelos y esa caja de pastillas tan a mano. Entre ese dolor y soledad, una tarde de Septiembre, agradable, soleada, bajó al parque, con el sol acariciando sus mejillas comenzó a sentirse bien, a pensar lo hermoso del mundo, el sol, los árboles, los pájaros. En aquel banco de madera, por primera ves en mucho tiempo, se sintió feliz. El corazón dejó de doler y pensó en ella. Cuando oyó unos sonidos, una especie de llanto de bebé, se levantó y buscó el origen de esos lamentos. Tras l...