TODO SUCEDIÓ EN LA CASA DE ARAGÓN.
Cuando la vida te golpea tan fuerte, cuando pierdes las ganas de vivir, cuando el día se hace noche, así se encontraba María. Que fuerte todo, su vida dio un giro de 180 grados, sin apenas darse cuenta, consciente que tendría que empezar de cero. Asustada, con la salud mermada y el corazón hecho pedazos, intentaba escribir, al fin y al cabo era lo único que la evadía por unas horas de su cruel realidad. Pasaba el día entre libros y pegada al ordenador, eso la salvó, la literatura fue la mejor terapia que pudo hacer. Hasta aquella tarde, del mes de Septiembre, cuando una buena amiga, la llevó a la Casa de Aragón en Albacete, nunca había oído hablar de ella, pero eso fue la mejor medicina que cualquier médico del alma, le hubiera podido recetar. Gente maravillosa, acogedora, cariñosa, justo lo que María necesitaba en esos momentos de su vida. Comenzó hacer planes con ellos, viajes, comidas, una feria inolvidable. Poco a poco su vida comenzó a cambiar, ya sonreía y volvió la...