A VECES LA VIDA....
A veces la vida nos sorprende, caprichosa con nuestro destino, juguetona con los sentimientos, libre albedrio le llaman. De veras somos libres para tomar nuestras propias decisiones? O estamos sujetos al destino? Estará escrito nuestra caminar por este mundo, cuando tenemos que soportar una pérdida, una tragedia, siempre decimos que era nuestro destino. Carmen, esa mañana, como tantas otras, se colocaba el pelo frente al espejo, bonita, con un rostro austero pero a la vez elegante. Los labios rojos conferían a su rostro un atractivo añadido. Salía con Alberto, un joven abogado, con un futuro prometedor. Alto, delgado, moreno, ¿guapo? no guapísimo. Sus amigas lo miraban descaradamente, cada vez que iba a recogerla al laboratorio. Eran una pareja de revista, lo tenían todo. Belleza, inteligencia, futuro.... Hasta esa fatídica mañana del 18 de Abril, juntos en el coche de Alberto, comenzaron un viaje, de esos de fin de semana, a las cabañas rurales de Nerpio, un pueblo de la serranía...